2014

Quizá fue porque no llegué a comerme las uvas con cada campanada pero el caso es que 2014 no le estoy cogiendo el punt0.

En la novena campanada la risa se apoderó de mi y a partir de ahí fue imposible seguir masticando, y tragando uvas. Eso si, cayeron todas, unos minutos más tarde, después de felicitar a la familia y dar de los besos de rigor con la boca aún llena de fruta, pero me comí las doce uvas del año. Después de mas besos, de juegos, de cháchara y brindis la noche terminó pronto. Nochevieja ya no es ese día en el que terminas comiendo churros a las ocho de la mañana. Ahora eres tú el que despides a los que si que se van y terminarán trayendo los churros para desayunar antes de acostarse.

El primer día del año ha sido de sofá y tele. Concierto de año nuevo, cena recalentada del día anterior, juegos y… ¡gripe! Por que si por la noche ya había alguno que otro en la familia que estaba “renqueando” el día uno Estrella amaneció bastante peor.

Para el día dos tocaba viaje. Un viaje muy largo. De Guadix a Granada con parada para tomar unas cervezas con amigos y después a Córdoba. Y Córdoba, cuando se pone tonta en Navidad, es capaz de ponerse muy cabezona. El caso es que no había salido de la estación y ya me tropecé con el cuartelillo perfecto. ¿Habéis escuchado eso de: “La cabra tira al monte” o “Tocar las castañuelas” o, “No me toques las palma que me conozco”?  Pues eso. Mi llegada se eternizó entre el Bambuddha, una cervecería de Santa Rosa y un pub de Ciudad Jardín.

La cosa no estaría muy mal si no fuera porque cada vez llevo peor las salidas. Al día siguiente me costó recuperar la compostura, lo peor es que dejé pendientes y tuve que afrontarlos. Viaje de nuevo a la estación. Mi niña cabreada conmigo por no dar señales de vida. (Alguna vez habré dicho que lo importante no es dar señales de vida, si no, no darlas de muerto.) El caso es que lo mejor se lo llevo la selección española de balonmano. ¡Partidazo! 32-23 ganamos a Egipto.

Los días dan para poco más. Estoy cansado de fiestas. ¡Si! Lo se. Me estoy haciendo mayor. (Recordad que esto va por rachas.) Mi organismo se me está rebelando y para colmo lo de comer, que siempre lo he llevado mal, ahora está en peor. (Eso si, dos kilitos fuera y sin hacer nada.) Empieza de nuevo el trabajo. Las dudas con respecto a los nuevo concesionarios y Estrella todavía en Guadix. Vamos, lo que viene a ser una mierda de días. Además con la salida del otro día se me han quitado las ganas de más. Ahora… peliculitas, libro y sofá.

Al menos hasta nuevo aviso. El 2014 no puede ser tan malo. Espera que le coja el punto y verás.

Por cierto… Sherlock ya está investigando.

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2 respuestas a 2014

  1. lorena dijo:

    Yo he comido pasas y creo que este va a ir mejor,despues toco mudica ochentera y eso ya es un comienzo para que vaya genial aunque siempre haya que currarselo !

    • Fran dijo:

      ¿Las pasas son mas dulces, no? Es que de uva, si no está embotellada, entiendo poco. Que te venga un año cargado de cosas buenas. (Iba a poner de dicha y felicidad pero lo veo de un pasteloso que… ¡Que no!)

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