Operación flotador.

[Dieta de noviembre.]

Hace poco estaba hablando de la Operación Bikini. Supongo que sería uno de esos días en que me fui a correr al parque, uno de esos en los que comes poco y saludable. Cuando en vez de llegar a casa y abrir una cerveza te bebes un acuarius de naraja. Y es que la operación bikini es, sin lugar a dudas, el tema más recurrente de  primavera/verano.

A ver, ¿quién no se mira al espejo a principios de abril y piensa que le sobra, o falta, algún retoque? Uysss, que si debería cortarme el pelo. Que si esto que me cuelga del cuello tiene pinta de papada. ¡Coño y este michelín! ¿De dónde ha salido? ¡Si esto no lo he tenido nunca! Así que decidimos que es hora de hacer ejercicio, de comer bien, de lucir la ropa nueva o simplemente de salir a la calle. Porque la primavera viene con un marketing que te cagas y nos pone las pilas pronto.

Empezamos a darnos cuenta que los jerseys que nos tapaban la papada y el michelín, ya no nos los ponemos. Ahora con una camisita con su canesú vamos la mar de contentos para el trabajo. ¡Empezamos bien! Los primeros kilos los perdemos sin hacer nada. ¡Fuera las chaquetas! ¡Los chaquetones! ¡Los jerseys de lana! Lo menos cuatro kilos de peso solo con meter ropa en el armario de invierno. El problema lo tenemos en lo que nos sigue sobrando. Hay que currárselo. Lo del ejercicio es fundamental. Además… ¿Quién no tiene ganas de salir a la calle? ¿De correr por el parque mirando lo más florido de Córdoba? Y cuando digo lo más florido no me refiero solo a la botánica. Mete también niñas y niños (esto es Córdoba y los infantes a los que me refiero son todos mayores de edad) e incluso a algunos padres y madres. (¡Cipote! Parezco Rosa Aguilar hablando como si fuesen a pillarme en falta las el plan de igualdad. – “Jovenes y jóvenas” es lo que quería decir.) Que además de deporte coges un tono tostado muy gracioso. Porque la operación bikini no es solo para perder peso, también entra en juego el moreno con el que terminas el mes de septiembre, los modelitos que te gastas en fiestuquis y playita, hacerse la cera, la depilación de espalda o blanquearse los dientes. Y es que lo más importante de la operación bikini es que tenemos que follar gustar. Porque para eso es para lo que nos puteamos el cuerpo para follar gustar. Primero gustarnos a nosotros, y después al resto.

¿Qué pasa ahora, en el mes de noviembre? Pues que nos da igual. Ahora volvemos a recuperar los jerseys, los chaquetones y lo peor… ¡los kilos! Porque a ver… ¿Quién tiene cojones de irse ahora a correr al parque? ¡Si además no hay nadie! Ni ves ni te van a ver. ¿Quién es el guapo que se pone a correr a las siete de la noche? ¡Nadie! (Bueno… si acaso cuatro locos del tipo Jose Ramón.) ¡Con lo bien que se está en el brasero a estas horas! Y lo peor no es solo la inactividad que te entra. Lo peor es que mientras en primavera las verduras, la fruta y todas esas cosas son productos del tiempo. Ahora, sin embargo, se cambia por otros. Lo de que a cada cerdo le llega su San Martín es por este tiempo y ¿que nos encontramos? Nos encontramos chorizo, morcilla, lomo, salchichón… ¡Que si! Que de esto hay todo el año pero es que ahora es la temporada y además viene con los mantecados. ¡Las hojaldrinas! ¡Que buenas por Dios! Y tú aprovechas y comes. Y teHojaldrina olvidas, o al menos le pones menos insistencia, a salir a la calle. Hace tiempo que no te acuerdas de lo que era la depilación. Cuando antes caía una minifalda ahora te colocas unos pantalones vaqueros y estás preciosa y… ¿tirantes? ¿quién sale en tirantes? Como no sea en Nochevieja, y para eso falta mucho, la depilación está de vacas flacas al menos hasta principios de Navidad. Te da igual hasta tener pelo en las orejas. ¡Además seguro que lo tapa la bufanda! No se notará tanto. Ya hiciste todo lo que tenías que hacer en primavera, ahora los conjuntos sexys dejan paso a los pijamas de franela y los calcetines de colores para dormir.

¡Joder! Si es que hasta las bebidas. Cuando antes con unos zumos o una cerveza ibas más que bien, ahora le das al  tinto como si fueses maño de pura cepa. Que para eso además tiene más graduación y calienta. Algunos atrevemos con el orujo, el arresoli a palo seco o los licores con sus guindas borrachas. Beber antes de desayunar un copazo de anís, no es  solo que se vea normal en estas fechas, es que te lo pide el cuerpo. Así que en noviembre empezamos a acomodarnos y nos vemos genial con cualquier cosa que tengamos a mano. Nos olvidamos de todo lo que hicimos y nos costó la operación bikini para hacer otra con un termino igual de playero y acuático que nos dejará un tipito algo distinto: La operación flotador.

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5 respuestas a Operación flotador.

  1. maripili dijo:

    Qué buenas las hojaldrinas….has probado las de chocolate? de mueerrrteeeee!!!!!!
    Buenísima la entrada, Fran, me has alegrado el cigarrito de las 12 mientras la leía

  2. lorena dijo:

    Asi si se cae uno,rebota.El invierno tiene sus cosas buenas,aunque prefiero el buen tiempo aunque sueli engordar en verano jajaja y eso si…vivan las hojaldrinas!

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