Amor

Durante varios meses ha estado esperando en el ordenador. Cada vez que abría la carpeta, su alfabético inicio, me la devolvía como uno de los pendientes que tenía. Entre, Algo para recordar y  Argo, y, Beautiful Girls y Bel ami, siempre me llamaba la atención. Su título, un director del que no conocía nada y tantas críticas buenas me llevaban a intentar ver la película una y otra vez. La duración, el tema, las pocas ganas… la iban postergando. Eso por no hablar de que Estrella, que era quien tenia más interés, me convencía para verla ella sola.

– Que no te va a gustar. Que luego no me vengas con que vaya bodrio de película te he puesto.

Así que entre una cosa y otra, Amor de Michael Haneke se me ha estado clavando en la sesera durante meses. Hasta ayer.

Ayer fui yo quien convenció a Estrella para verla. Me tumbé en el sofá, me puse cómodo y esperé que llegase el sueño. Yo duermo con facilidad, aunque es difícil que me quede frito viendo una película, al menos una que no haya visto. Solo tenia que esperar. Conecté el reproductor.

¡Chungo! Todo preparado y resulta que he olvidado la voz. Vuelvo al ordenador, conecto el ratón, la salida de altavoces y ahora parece que si. De nuevo en el sofá. La primera escena es el anfiteatro de un concierto. ¡Bien! Esto promete. En “cerocomados” seguro que estoy frito. Dos minutos largos viendo como se coloca la gente en sus butacas, prácticamente sin ruido hasta que… ¡¡BRRRRUUUUMMMMM!! ¡Coño! Que si que le había dado a la voz, lo que pasa es que llevaba todo ese tiempo que no se escuchaba nada, no era la mala calidad del sonido. De nuevo a pasar al ordenador para bajar un poco la estridencia que provoca la orquesta. Otros dos minutos de plano fijo escuchando y viendo mientras el anfiteatro. Las luces apagadas.

Segunda escena. Se abre la puerta de un espacioso piso. Entran dos ancianos. Hablan de que parece que han intentado forzar la puerta. Durante cuatro o cinco minutos la cámara es fija, el hombre se quita los zapatos, la mujer entra en otra habitación. Solo se ve el recibidor, una puerta a la izquierda y un pasillo con dos o tres habitaciones. En ese tiempo, un tercio de la imagen lo ocupa la puerta blanca, esa que parece forzada mientras los personajes van y vienen lentamente por el pasillo y recibidor. Hablan del concierto. Durante esos cinco minutos de imagen fija, yo estaba esperando que la puerta se abriese. Cuando ellos se van a dormir, yo esperaba que la puerta empezase a ceder, o que entrase alguien en contraescena con un cuchillo jamonero para segar pescuezos. No es eso lo que pasa.

En la tercera escena los dos ancianos están en la cama. ¡Ahora si! Piensas. Ahora es cuando entra el del cuchillo jamonero y los acojona para lo que les quede de vida. Pues no.

Resulta que AMOR es una de esas películas en las que esperas cosas los primeros minutos, en la que los planos fijos, muy fijos y muy largos, se suceden uno detrás de otro. Dejando que el espectador sea un testigo directo pero apartado de la escena. Te mete en la historia de los dos ancianos sin darte cuenta, sintiéndote como un voayer en casa de los vecinos (bueno, si tuvieses dinero para pagarte un piso como el de ellos), viendo la historia completa pero desde un rincón, sin acercarte demasiado. Como cuando eras un niño y te llevaban a una casa sentándote en la silla y veías pasar toda la actividad de la familia sin moverte. Así es como nos va explicando Haneke el amor de estos ancianos.

Después de dos horas de película no me dormí. Terminé acurrucado, de la mano de Estrella, viendo la degradación paulatina de la anciana. Curioseando desde una esquina de la casa como aparecían personajes, pocos, y descubriendo que el amor del que habla Haneke no tiene nada que ver con las películas de Jeniffer Aniston, ni Vince Vaughn. Que tiene más que ver con lo que hemos visto en casa, con nuestros tíos, con nuestros padres, con lo que a veces hemos confundido con la resignación cristiana del matrimonio, o quizá solo, con el verdadero amor a largo plazo.

Si puedes… ¡La ves! Eso si, intenta hacerlo con alguien que merezca la pena. Por que amor, lo que se dice amor… no es lo de Haneke, es lo mío: ¡Tragarse las dos horas de película con las manos entrelazadas sin dar una cabezadita!

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4 respuestas a Amor

  1. lorena dijo:

    Espera, es el director….¿de La cinta blanca ? Si estoy en lo cierto, no puedo, que una es nerviosita…Aunque supongo que hay tiempo para todo pero si estoy en lo cierto en una escena a uno le da tiempo a ir al baño, lavarse los dientes e ir a la cocina…y la peli sigue por donde se quedó jejej Eso, si, las de amor son para verlas así, eso no lo discuto.

  2. juana la loca dijo:

    no me ha quedado claro si está bien o mal…
    y es bajada del internete o alquilada?? yo tengo que ver pelis en finde, xq durante la semana acabo agotada!!

    • Fran dijo:

      Uysss.. yo pensaba que aquí había dejado un comentario. Bueno, el caso es que te decía que esta bien, pero vamos que no la recomendaría yo así como así. Por su puesto es bajada de internete. Y bastante trabajo me costó, no es una de esas que tiene todo el mundo.

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