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Ayer fue mi cumpleaños. ¡Cuarenta y uno! Esta bien para alguien que no pensaba pasar de los veintinueve.

El día de Santiago, al llegar a casa de ver la película de Lobezno, me encuentro que mi piso está invadido. ¡La Virgen Santa! ¿Puede coger tanta gente en un sitio tan pequeño? ¡Toda la familia en el salón! (Bueno algunos en la cocina.)  En casa somos más bien de celebrar las cosas ya pasadas, con vales de regalo para las rebajas, y más irnos de bares que de pisos. Así que encontrarme una fiesta para celebrar tantos años me dio un alegrón. La sorpresa me la llevé completa, no lo esperaba. No tanto por la fiesta en casa como por celebrar antes de tiempo mi cumpleaños. Esto era nuevo así que solo podía ser cosa de Estrella que se curró hasta tres cajas de velas para poner en una tarta de chocolate. (¡Tres cajas de velas! – ¡Cuarenta y uno! ¡Joder!) Tarta, sandwiches, bebida, menos sillas había de todo. Mucha bulla, algo de calor, ya digo que el piso no da para las cerca de veinte personas que estábamos, y risas. Por su puesto el típico cachondeo del tipo: “ya eres casi un hombre”, o “estás más viejo” o” estás más gordo”, o “estás más calvo”, o todo a la vez. Y es que en casa nos queremos de una manera distinta. Las cosas buenas solo se dicen cuando estás hecho polvo, mientras tanto pescozones. ¡Vamos como debe ser! La copita en el bar de después no pudimos eliminarla así que al bar de la esquina le dimos  una alegría cuando empezamos a llegar después de desentonar el cumpleaños feliz.

Ayer, sin embargo, fue un día tranquilo. Un domingo de esos  normales en los que subes a la terraza a tender, y le das una paliza al sofá en plan siesta, lectura, y juegos. Uno de esos días en que si no fuera porque el teléfono sonaba constantemente para felicitarme a uno le hubiese llegado la noche y no habría sido consciente de lo que sucedía. Bueno… de echo no fui consciente. En un momento de lucidez le pedí a Rafa que cambiase a Bob Esponja por el telediario mientras comíamos y la verdad… preferí seguir con las cangreburguer que empezar a ver como se churrascaba alguien en las noticias. Las cosas importantes nunca te llegan por la televisión, las que te cambian la vida vienen por teléfono, o las vives en primera persona. El caso es que después de hacer el vago durante más tiempo del que está reglamentado por la asociación de perezosos, nos fuimos a tomar una cervecita con la familia. Los pocos que quedaban en Córdoba porque llegamos, y dentro de poco será mayor, a estar los justitos en la ciudad. Que si la playa, que visitas familiares, que si ahora me voy de viaje. ¡Vamos! Que llegamos a juntarnos solo 8 de los que estuvimos el jueves.

Hoy el día empieza bien. Estrella se ha hecho la remolona en la cama, la verdad es que se estaba de vicio con una brisita primaveral entrando por la ventana, y se ha ido más tarde a trabajar. Rafa sigue en la cama y yo, mientras tomo un café, escribo estas tonterías para un lunes que viene con pinta de entretenido. Para hacerme a la idea de que andurreo por los cuarenta y un años y que estoy viviendo una de esas etapas buenas de la vida. (A ver cuanto dura.)

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6 respuestas a 41

  1. juana la loca dijo:

    veo q lo has celebrado en condiciones!! cm debe ser…
    a mi no se encarga nadie de prepararme nada, será que esas cosas las organizamos las mujeres… no sé…
    el caso q yo prepararé una barbacoa en las azotea, q cm será otoño pues aparece el sol..
    cd momento voy a apurar el final de los 43….
    felicidades guapetón!!!

    • Fran dijo:

      ¡Gracias Juana! Tienes razón estas cosas es más fácil que las organicen las niñas que los nenes. ¡A mi no se me habría ocurrido! Apura tus 43 que los llevas de vicio.

  2. kika9601 dijo:

    No avisaste para no invitar. ¡Estos jovencitos!

    • Fran dijo:

      Más bien porque no me hace gracia cumplir años. Incluso ahora creo que me precipité. Esta entrada debería haberla dejado para mediados de agosto, cuando ya esté mentalizado a mi nueva edad. (Yo debería andar ya por los 44 o 45 que me pegan más que estos 41 que no los veo.)

  3. lorena dijo:

    Pues ya ves celebrarlo así y por partida doble…qué pasada, a mí aún me hace ilusión cumplir aunque sea por la tontería de que ese año me traiga algo positivo.Felicidades…viejuno jeje

    • Fran dijo:

      Como que todavía estoy con las celebraciones. Una cosa es que no me guste cumplir años, ni mi cumpleaños y otra que no aproveche la coyuntura para salir de fiesta. ¡Aún estoy en la edad!

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