Estrellas con puntas.

Bajo del autobús número cinco y empiezo a ponerme de mala leche. La estación de autobuses solo tiene una puerta abierta. Por allí, todos los que entramos, atravesamos dos filas en los laterales de quinquis, fumadores compulsivos, rumanos ociosos, y en los últimos días vendedores de bolígrafos que lejos de intentar ofrecerlos, simplemente, te asedian y te persiguen hasta la puerta de: “Prohibido el acceso. Solo personal autorizado”. A veces, incluso más allá. Así que entrar al trabajo se convierte en una aventura del tipo Calleja. Bueno pues hoy, cuando de lejos ya  veía la marabunta que se arremolineaba en la puerta, me extrañó lo conjuntados que estaban todos. Fue al ir acercándome cuando lo descubrí.

– ¡Coño! Pero si son todos pikoletos. ¡La virgen santa! ¿Que ha pasado aquí?

El paso ligero que suelo imprimir a la entrada del curro se ralentiza mucho. Cada metro que avanzo lo hago más despacio. Parezco culpable, no se de que, pero tengo la impresión de que la fila de guardias civiles que hay me miran mal. Saben que soy carne de cañon. Lo peor es cuando avanzo y puedo distinguirlos completamente, distingo más estrellas que en una noche sin luna. Los tipos son bajitos pero con tanta chapa y tanto verde parece que se crecen. O quizá soy yo el que estoy menguando.  Cuando termino de pasar la vía verde Carlitos está en el vestíbulo y me llama.

– ¿Tío has visto cuanto pin llevan esos? Voy a ver si me cambian una de sus chapas por la que tengo repetida de Alsa.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Entretenimiento, Relatos. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Estrellas con puntas.

  1. Maripili dijo:

    Esta entrada deja varias cosas claras. hA saber:
    – Ves menos que un gato de escayola
    – Me caes mal por comparar a los fumadores compulsivos con rumanos ociosos
    – Tú eres el culpable de los accidentes en cadena provocados por el “efecto mirón”
    – Carlitos debería escribir un blog de humor

    • Fran dijo:

      – Tienes razón, y es que entre que me fijo poco y no suelo llevar las gafas. Podeis llamarme Mortadelo. (Rompetechos es más pequeño.)
      – Yo no los comparo, MariPili. En las puertas de una estación es lo que te vas a encontrar. Si no… al tanto.
      – Estoy convencido de que en eso tienes toda la razón del mundo. Y espera que llegue la primavera en plan serio y las niñas en Córdoba se pongan, todavía, más guapas.
      – Carlitos lo de la escritura lo lleva regular, pero garabatos… ¡De puta madre!
      (https://cafedelbuho.wordpress.com/2009/12/19/garabatos/)

  2. lorena dijo:

    Supongo que también dependerá de los días y la afluencia…y siempre habrá algún personaje curioso que se salga del marco…muy bueno lo de las chapas ,jajajjaja!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s