Vacaciones de Noviembre

Soy malísimo para esto de ponerme a escribir como han ido las vacaciones. Si alguno me ha visto entradas anteriores sabe que suelo marearme poco, que empiezo a meter días y a contar como han ido. Así que…

Día 31.- Oficialmente no estoy de vacaciones pero trabajar… desde luego no trabajo. Se supone que me voy por la tarde a un pueblo de la Sierra de Segura, a “DondeCristoperdióelmechero”. Allí hemos quedado unos amigos para pasar el puente. En mi caso un semipuente que duraría 36 horas. Después de un ataque de raciocinio me doy cuenta que meterme cinco horas en el coche, lloviendo la mayor parte del tiempo en una carretera con más curvas que el desfile de Victoria Secret´s no me apetece nada. Me entra la vena familiar y me voy a Priego con mis padres. En el viaje meto el ordenador con películas, varios libros, un cuaderno y una tableta de tranquimazín.

Primera parada… “El Mercadona” no puede ser de otra manera y después a la floristería, a encargar pétalos para las tumbas pero no me quita ni dios irme un rato de cervecitas. Poca cosa, lo justo para saludar a los abuelos del Águila, para encontrarme algún padre corriendo detrás de un churumbel en frente del ayuntamiento y… lo mejor, enterarme que “erJavi” y sus amigos han abierto un sitio nuevo. ¡Vamos! La Cruz Roja pero con otro nombre. Empiezo un libro del que no consigo llegar a la segunda página. Me voy a  la cama.

Día 01.- ¡La Virgen Santa el ambientazo que tiene el cementerio de Priego! Aquello parece la plaza de toros de Córdoba el sábado de Feria. La gente se saluda, se alegra de verse de pie y no de leerse en una lápida. Si hubiese una barra todo el mundo iría a tomarse el medio que prescriben las buenas costumbres. Esas que dicen que: el que va a un entierro y no bebe vino el suyo está de camino. El caso es que parece una cita anual, lo mismo que los jóvenes cuando se citan año tras años el viernes Santo, o la próxima Navidad, los mayores de Priego parecen encontrarse cada primero de noviembre. Conocerse y saludarse. Aunque sea aquí, dicen como coletilla. Nosotros lo llevábamos todo preparado, flores, pintura, paños, cubito… meno las ganas. Y es que cuando tocó empezar entre mi madre y mi hermana empezaron a poner unas excusas tontas que… ¡Coño! Que me tocó a mi ponerme encima de la lápida a limpiar. Una de las ventajas es que los muertos se quejan poco si al final queda un refregonazo en el mármol.

Esto del día de los Santos, el nuevo Jalogüin, tiene un puntito que me gusta mucho desde que leí el libro de SanPedro, el de “La Sonrisa Etrusca” por ahí debe haber una cita que lo nombra. Entre tradición, respeto, y recuerdos. No sé, será que cada vez estoy más cerca de aumentar la clientela de los cementerios. Lo mejor del día desde luego no fue ir detrás de mi padre saludando a todo el mundo en el cementerio, el sentido del humor el tipo no lo pierde. Pues no que a uno le dijo que se alegraba de verlo de pie, que estaba buscando su nombre en las tumbas, al otro le hice menos gracia pero yo me reí mucho. Lo mejor lo dio llegar mas tarde a la hora de la cerveza a La Botica. ¡Pedazo bareto se han montado! Desde luego este año vamos a tener pocas peleas para elegir sitio. ¡Los niños a la calle! Que para eso es peatonal y no hay coches, los demás a repartirnos turno para pedir y recoger las tapas. ¡Que esa es otra! ¡Vaya tapas te ponen! Ríete tú de las del Zaydín. Ya digo, si vas a Priego no dejes de pasarte por allí.

Día 02.- El viernes fue un día de transición. Después de películas, y libros, estas vacaciones me ha cundido bastante en ese tema, me vuelvo a Córdoba. Recojo a SuperRafa y a casa.

Día 03.- El tiempo no acompaña. La mejor opción sigue siendo la casa, los juegos, películas y libros pero… ¡es el cumpleaños de mi hermana mayor! Así que con pocas ganas nos vamos a ir a celebrarlo todos. Los niños también, total cincuenta años no se cumplen todos los días. Nos dan las tantas y cuarto y ya sin darme cuenta me he metido en el

Día 04.- Me voy de viaje, pero antes toca… Primero hacer la maleta, que asco me da eso, y lo peor, intentar no olvidar nada. Luego despedirse de todo el mundo, recoger las llaves del piso en casa de mi hermana, comer con la “mamma” y, de camino para la playa, dejar a Rafa en Lucena. Cuando llego a Isla Cristina me parece mentira.

Día 05.- La poca costumbre de dormir hace que despierte temprano. Las ocho de la mañana. Que día más bueno para… Para irnos a Faro, me dice Estrella. Y para Portugal tiramos. A ver si encontramos una toallita, de echo me traje una para mi hermana Lidia, y de paso podemos decir que hemos estado fuera de España en vacaciones. A mi me pareció que era más o menos lo mismo que Andalucía pero con treinta años menos. Salió alguna fotografía medio decente y poco más. Me gustó más la lubina en Praia Verde y el paseo por la playa que toda la mañana en Faro. Eso por no hablar del follón que te ocasiona el sistema que tienen ideado los portugueses con las autopistas. Antes de llegar a Isla Cristina nos dimos una vuelta por Ayamonte. Un paseíto con coche y para casa. No hacer nada cansa mucho y yo había dejado un libro la mar de interesante a medias. Pero antes soy capaz de pasarme a tomar un whisky al Pipirigaña, que para ser tan temprano tiene un ambientazo, ¡un lunes! Antes de las doce, cual cenicienta, estaba frito.

Día 06.- Amanece un día buenísimo. Creo que es de los pocos que podemos aprovechar así que esta vez cogemos dos bicicletas y nos vamos por la vía verde hasta Ayamonte. Las marismas de Isla Cristina son espectaculares. Pierden en esta época pero yo tenía ganas de que Estrella viese el molino de mareas, y sabía que íbamos a encontrarnos algún que otro bicho. Así que empezamos a pedalear confiando en que el día no de un vuelco y nos caigan chuzos de punta. En Córdoba, por lo que dice la familia, está tronando. Ayamonte tiene su punto a ras de mar, a partir de ahí con la bicicleta es un coñazo. Muy bonito con sus vistas y eso pero un coñazo. Hay que dejar de pedalear poco después de pasar la plaza de toros. El centro está en alto, en muy alto. Terminamos tomando unas tapas allí y de vuelta a Isla.

Pero como resulta que aún no estamos cansados nos da tiempo a darnos una vuelta por la playa, por el pueblo, por el puerto. ¡Coño! Que entre una tontería y otra no hemos parado en once horas.

Día 07.- ¿Pero hoy no iba a llover? Por si acaso cogemos el coche, desayunamos en el mercado, compramos coquinas, gambas y varias cosas más. Entramos en casa y… ¡El Diluvio! Al parece pocas veces se había visto tanta agua en esa parte de Huelva. Desde la casa se ve como cae el agua, precioso. Las hojitas del platanero volando, la lluvia chocando con los cristales, y mientras tanto una lectura entretenida que será finalizada con coquinas, gambas y vino. ¡Así si que molan los días de lluvia! Por la tarde aprovechamos un rato en el que paro y salimos a dar una vuelta por Isla Cristina, lo justo para que al volver comenzase a llover de nuevo.

Día 08.- Sigue lloviendo. El día lo damos en casa. Cuatro capítulos de Breaking Bad, dos películas, terminé el segundo libro que cogí en Priego, empiezo otro, y me doy una siesta de esas de dos horas. Por la noche esperamos la llegada de Jorge. Nos vamos a tomarnos unas cervezas, unas tapas y una copa en el Pipi. Al parecer no le hemos quitado las ganas de casarse pero que conste que por nuestra parte pusimos empeño.

Día 09.- Recogemos el piso, lo dejamos como los chorros de oro y enfilamos para Lucena. El camino se hace pesado, muchos kilómetros para ser viernes así que decidimos parar en Ikea y ver que tiene los suecos. Para comprar una bombilla que es lo único que teníamos claros, una que se llama Jansjö o algo así tardamos solo dos horas. Menos mal que Sevilla a las tres de la tarde un viernes es una balsa de aceite y no hay tráfico. Que lo peor no es el tráfico, lo peor es que los conductores son sevillanos y… ¡claro! Tardamos un huevo en llegar a Marchena. De allí, a Lucena, a recoger a Rafa de nuevo y para Guadix con parada técnica en Granada. Cuando llegué a casa de los padres Estrella me había hecho más kilómetros que el baúl de la Piquer.

Día 10.- Como aún queda monazo de coche lo volvemos a coger para ir al puerto de La Ragua. Un paraje precioso que no pudimos disfrutar porque hacía un frío del copón. Rafa se hizo la foto de rigor en el puerto y dijo que del coche no salía. Que era muy joven para morir congelado. A decir verdad… frío, frío no hacía tanto pero hay que reconocer que no estabamos preparados. ¡La puta de oros que rasca! Así que además de darnos una vuelta por uno de los miradores, fotografiar a una cabras locas y probar la calefacción del coche. No nos dio tiempo nada más que a llegarnos a Alcudia, o algo así, donde un señor muy simpático me puso una cerveza de medio litro y un pedazo de pan con chorizo que me duró menos que un aparcamiento en La Victoria. Después había que seguir comiendo en casa. Arroz, ¡que bueno estaba! Visitas familiares y poco más que dio de sí el sábado.

Día 11.- De vuelta a la carretera. Salimos un poco más tarde pero pudimos ver la nieve en el puerto de la Mora. Comimos, muy bien por cierto, en el Tejar y el peque se despidió de nosotros. Visita rápida a Vanessa para recoger una solicitud y a casa. ¡Que ganas tenía de volver a casa! ¡Ni Pontiroles!

Día 12.- ¡Mierda! Brilla el Sol. Vuelvo a Córdoba y sale el Sol. Mecagoentoloquesemenea. Desayuno con Estrella que empieza a trabajar hoy y, en los ministerios, presento la solicitud de la niña. Creo que hice algo el lunes pero… ni me acuerdo. Supongo que quedaría pendiente algún libro, más películas. No sé, ahora mismo no recuerdo. Lo que si recuerdo es lo que hice el día siguiente:

Día 13.- (Martes) Me levanto tarde. Tengo cita en el Hospital de enfrente a las 10:20 y llego con la hora justa. Da igual. La hora de espera no te la quita nadie así que cojo uno de los libros, llevaba dos por si la espera se alargaba, me siento y a leer. Mariola llega más tarde que yo. Viene a acompañarme. Cuando me llama la enfermera intento parecer una persona segura y equilibrada. Voy a operarme. Una vasectomía, se supone que no debe ser traumático, pero me tiemblan las piernas. El: “no pasa nada”, “eso es un pinchonazo y ni te enteras” que te ha comentado todo el que se lo ha hecho me parece igual de falso que “los hijos son lo mejor del mundo” cuando lo dice mi colega Diego o Juan Pablo para engañar a incautos y que todos caigan en el mismo error. ¡Me cago en la puta! ¿Quien me mandaría a mi…? Y lo peor es que estas decisiones a estas alturas de la vida las toma uno. Que no es lo mismo que cuando tu madre te lleva al colegio si quieres bien y si no también. El caso es que antes de entrar en el quirófano  ya la tengo liada con la enfermera.

– Te dije que te desnudases de cintura para abajo pero que no te quitases los zapatos.

¡Una mierda! Vamos que uno irá a deshuevarse pero con clase. El pareo que me dan es verde y pega con la camisa a cuadros que llevo pero los zapatos y los calcetines, sin pantalones… ¡Ni flores! Voy descalzo.

– Es que puede haber una aguja y pincharte.

-¡Coño! Pues barred. No seais guarros.

La acabo de cagar. Decirle a la enfermera que es una guarra porque va tirando agujas en el suelo cuando dentro de poco tiene mis huevos en su mano, no es la frase más acertada. Pero tengo tiempo para cagarla más aún.

Yo hablo en el trabajo, los cocineros también lo hacen, los policías, los funcionarios, todo el mundo. Los médicos y las enfermeras también. Lo que pasa es que mientras yo suelo hacerlo por teléfono ellos lo hacen con un paciente justo debajo y claro si solo está anestesiado así, un poco solo, lo que viene a ser la polla pues… Se entera de todo. Y cuando le preguntó la enfermera al cirujano si le gustaba lo que estaba sonando. (Tenía puesto el Kiss FM con una mierda de música.) Yo me metí en la conversación para decirle exactamente lo mismo que tengo escrito en los paréntesis de  arriba.

– ¿Como que una mierda de música? Pues esto es lo que más gente oye, lo que tiene puesto todos los pubs de moda.

– Será en los sitios horteras a los que vas. Donde yo voy no ponen esto.

Era la segunda vez que una tía me tenía cogido por los huevos y metía la pata. La primera vez terminé casándome pero esta vez tenía a un doctor al principio de la relación y no al final y estaba más controlada. Al final la operación no salio muy mal. Ahora mismo lo que más se resiente es  mi oído que aún no me perdona los cuarenta minutos de Kiss FM, pero, como mis huevos… va mejorando. A partir de ahí mis últimos días de vacaciones han sido más tranquilos si cabe que los anteriores. Puedo resumir la tarde del día 13, y el día 14 las mismas palabras que he usado en otros días pero además a la bestia. Películas, libros y esta vez… un poquito de ordenador porque entre otras cosas empecé a ponerme al día con lecturas de otros blogs y comentarios. La Huelga la vivé en el sofá, a través de twitter y facebook. Es que ni la tele quise poner, pasaba. Por la tarde me dí una vuelta cortita con Estrella que tiene más paciencia que el santo Job y me ha cuidado de puta madre.

El día 15 poco más de lo mismo pero con una variante y es que esta vez si que salí, comprar el pan y poco más. Un ratito solo, lo justo para airearme. Y aquí acaban las vacaciones porque el día 16, aunque no trabajaba ya entra dentro de un descanso laboral normal. Ahí si que me hizo falta un ratito de calle. ¡Que ganas tenía! Y una cervecita a su hora ya lo mandaban los canones.

Tres días en casa no es recomendable para nadie y ya había cumplido. Por el momento voy bien. Algo fastidiado, creo que a veces mi dolencia ha sido más sicológica que física y es que eso de que te manoseen con un bisturí por ahí debajo es algo que los tíos llevamos regular. Casi tan mal como tener que usar unos calzoncillos de esos de mariquita. Durante unos días tengo que descartar mis boxer y ponerme solo los que uso para deporte. De esos pegados marcapaquetes que… ¡que no! Pero soy buen paciente así que si me veis andando como si fuese el nenuco esquimal ya sabes… no te rías mucho.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Entretenimiento, Viajes. Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Vacaciones de Noviembre

  1. Lidia dijo:

    Con el comentario del padre por poco me muero yo. ¡Cómo se le pueden ocurrir esas cosas y además decirlas¡

    • Fran dijo:

      Muy de los Gil, lo que pasa es que a ti te tira mucho la responsabilidad Aguilera. Pero tú imagínate al Padrino, al primo Rafa, a Eladio, a tu hermana Cheli, que cuando le da por ponerse en ese plan…

  2. Raquel dijo:

    Estoy totalmente de acuerdo con tu hermana , no tienes arreglo

  3. Maripili dijo:

    Mira que bien viene leerte también por aquí! que me tenías preocupá, que cuando una operación es de tenerte dos días en el hospital como dijiste en mi blog, es porque es más importante que cuando me operaron a mi de mi pierna nueva llamada Shasha (era la pierna lo que me inventé, no? joé! la buena memoria!).
    Oye, unas vacaciones buenísimas, macho. Me das una envidiaza de la leche! sobretodo porque puedes quitarte de encima al niño y encima te siguen cuadrando las vacances en pareja.
    Puedo decir que sois guapísimos?
    MAcho, me pareces un tío muy valiente al haberte operado y sobretodo por tomar la decisión.
    Cuando por fin nos conozcamos personalmente, recuérdame que te pida un autógrafo.

    • Fran dijo:

      No había caído, es cierto por ahí había puesto: “dos días y te mandan a la mierda” pero que conste que es natural “esagerao” y eso de que los tíos nos quejamos mucho y parece que nos duele más que a nadie.
      Si, tu pierna era Shasha, o algo así. Tampoco me fío de mi memoria pero si algo bueno tiene la blogosfera es la hemeroteca.
      Con respecto a que somos guapísimos… ¡No! No puedes decirlo basándote en esa fotografía. Ahí salimos reguleros tirando a mal pero fue la única que nos dio tiempo a hacernos antes de volver al coche. Lo del frío no era cachondeo.
      Besazo MariPili.

  4. Jul dijo:

    ¡Has tardado en decidirte!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s