La paliza.

– Me duele aquí, en el hombro. No se, una mala postura, o el ordenador de la estación que parecemos una pintura faraónica, todo el día mirando de lado.

– Yo te daría un masaje pero es que… a ver si te voy a dejar peor. – Me dice Estrella.

– ¡Que va! – Le contesta Dani – En un viaje que hice a la amazonia francesa me encontré con la prima hermana de el masajista thailandes de Fernando Alonso y me dijo que el sobeteo en cualquier parte que te moleste es mejor que dejarlo pasar. Total, ya tienes esa parte jodía así que todo lo más que te puede pasar es que te corte la circulación. Eso de que te toque un punto y te mueras solo pasa en las películas de chinos. Lo mejor es trillar la zona con el puño, con la rodilla, meter el tacón hasta que salga por el pecho…

ErDani, que algunas veces se pone muy gracioso, empieza a explicarle a Estrella. Así que cuando llego a Córdoba, esta conversación tuvo lugar con gintonic´s en mano, a la niña no se le ocurre otra cosa que decirme:

– ¡Tumbate!

Lo peor es que lo dice con una cara así como… como esa que pone Freddy Krueger, y además haciendo rechinar los dedos que parece una navaja . Y da miedo. Cierro los ojos y siento como me hace una llave tigre de esas que veía en el Pressing Catch y debe haber cogido el zapato y me golpea con el tacón, porque aquello duele un huevo.

– ¡Estrella! ¡Estrella! Que esto… Que no me duele tanto. Casi mejor lo dejas ¿No?

Pero se ha entusiasmado y no hay manera de que lo deje. Me ha embadurnado la espalda con un potingajo de crema y, si alguna vez algo de lo que le dije no le gustó… se está desquitando.

Vuelve a caer encima de mi, no se si es el talón lo que siento o en un descuido ha cogido un martillo y me está golpeando, cuando se me saltan dos lagrimones y me he mordido el labio tanto que termino haciendo sangre es cuando parece que ella está cansada.

– Lo dejo ya, ¿vale? – Me dice cariñosa.

– Vaaajjle – le respondo con un gemido mientras pienso que la próxima vez que vea a Daniel le doy una paliza.

 

 

P.D. – Al final… lo mismo se salva proque el cuello puedo volver a girarlo como los búhos decentes si necesitad de tener que usar la llave inglesa. Bueno, por eso y porque hoy es su anivesario y bastante tiene con aguantar a Vanessa nueve años. (Marta, has visto que te he puesto dos “S”, como a ti te gusta, para que no te me enfades. ¡Guapa!)

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Una respuesta a La paliza.

  1. maripili dijo:

    jijiji hay amores que matan.

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