Rosario.

Rosario llega al puesto de información. Trae su vestido de los médicos, hoy tenía visita al especialista. Ella se acerca por la puerta de entrada, muy cerca del mostrador, apartada de cualquier persona que venga a preguntar. Entonces espera. A veces la cola en información se alarga pero a ella no le importa, solo cuando estamos tranquilos, sin nadie en frente y sin teléfono ella te habla.

Tiene una voz dulce, y serena. Buenos días nos dice siempre. Da igual que sea tarde o noche cerrada, ella siempre saluda igual. Entonces empieza a contar como ha estado en el médico, que le ha dicho, que está mejor, que ya pronto no tendrá que volver a Córdoba para seguir  con el tratamiento. Rosario se calla cada vez que alguien se acerca al mostrador y pregunta. Después continúa su relato, solo lo interrumpe cuando una joven se acerca a ella y la coge del brazo. Entonces Rosario la mira con una sonrisa y nos dice adios: Buenas noches. Es la despedida de ella. Da igual que sea de tarde o madrugada.

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