74

Hoy el día ha sido una mierda. Pero así, literal, completo. Desde las doce de la noche. ¡No! Venía de antes y a durado… hasta hace nada. Esta mañana en casa he tenido que recurrir a “los básicos” para no derrumbarme.  (Los básicos vienen a ser algo así como… tienes un hijo, no te cortes las venas, la familia te quiere ¿vas a hacerle esa putada?, no mires más la ventana, la bulla que me va a dar Daniel cuando aparezca como ni siquiera me haya muerto bien) Total que después de un rato dándome pena por que soy gilipollas. Si, algunos ya lo saben que soy gilipollas y os lo puedo confirmar completamente. ¡Soy gilipollas! He decidido poner música. No salía nada agradable, vamos que mejor le hubiese pegado una patada al Spotify con lo que estaba emitiendo. Para amargarme aún más incluso he llamado a Ana a ver que quería el otro día que, no se como lo hace, siempre me pillan sus llamadas en el peor momento. Vamos que el día ya se anunciaba y al final he salido por pies de la casa, se me venía encima.

Para colmo en la estación no mejoraba la cosa, desde las cuatro y media hemos tenido a unos funcionarios dando pitonazos al alcalde y a la Consejera. Los abucheos se los daban a ellos pero los hemos sufrido todos. Y mi historia seguía igual. El día no mejoraba. Raquel ha subido para darme el descanso a las siete y media y entonces… he ido a casa de mi madre. Es su cumpleaños y no voy a poder pasarme cuando salga del curro, tengo algo pendiente, de estas cosas que no quiero, más bien no puedo, dejar para otro día.  Así que me presento en casa de la mamma, allí está toda la familia, los niños, mis hermanas, mis padres, solo faltan mis cuñados. Hay tarta helada de turrón y otra de chocolate pero me pongo un trozo grande de otra de vainilla o algo así, es lo único que he comido en todo el día y le entro con ganas. Solo tengo un ratillo para quedarme, antes de las ocho tengo que volver a la estación. Es solo un momento, quince minutos, lo justo para saber que pase lo que pase tengo suerte. Que los básicos, tienen unos cimientos del copón. Aunque uno de su pilares acabe de cumplir 74 años.

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2 respuestas a 74

  1. Erdani dijo:

    Ya decía yo que no tenías buena cara cuando te ví por la mañana… pero por la mañana tampoco ando yo muy despierto

    Hay que seguir mirando adelante y pensar sólo en esos pilares que siempre estarán ahí para apoyarnos cuando pensamos que vamos a caernos…. lo demás…

    es de cobardes

  2. Vanessa dijo:

    Ay que ver…

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