Orive

            Ayer di un
día de estos… completitos. A las siete y media ya estaba despierto. Me asomé a
la ventana para ver si el sol se enrollaba y comprobé que mis jardineras, por
mucho cariño que les dé, van a su puta bola. Excepto las cintas que no hay
quien las mate, el cactus de la vecina que está resultón y la hierbabuena que
sigue ahí, encabronándose en no morirse, las demás llevan tendencia suicida. El
otro día al aloe vera lo tuve que quitar de su sitio por que intentaba saltar
al vacío. Lo que no se es, si fue por que cada vez está más seco  o por que debajo han plantado una chumbera
que le pone ojitos. Seguramente será una combinación de ambas.

            El caso es
que tocaba limpieza. La cafetera y la música es lo primero que pongo nada más
levantarme. Y en el piso los libros, las fotos y los recuerdos pululan por
donde menos lo esperas. Para empezar… el día se presentaba jodido. Después no
cambio, hasta que me di cuenta que había acabado. Entre recoger, la fregona,
tres lavadoras, y la guerra psicológica que tengo con los muebles tan oscuros,
el piso quedó de puta madre, pero yo estaba cansado. Entonces fue cuando pude
ordenar fotos y recuerdos. Uno de los que eliminé fue el mes de Junio. No digo
borrar el mes de junio de la memoria, ¡y una mierda! ¡Con lo bien que ha
estado! Lo que quiero decir es quitarlo del calendario de la cocina. Este año,
el calendario me lo hago yo a principios de enero, había puesto una foto de una
chica en la orilla, soñando, pensando, sentada con la mirada perdida en el mar.
Así me veía yo para ese mes a principio de año. Comiéndome la cabeza con un
tema que quedaba pendiente para ese mes y se aclaró mucho antes. Como siempre,
en las nubes, con mis “semivacaciones” de junio en la playa. ¡Una polla como
una olla!
Ni vacaciones, ni tema, ni playa, ni nada. Tengo la costumbre, la
mala costumbre, de asimilar los errores en lugar de olvidarlos, así que la
chica en la orilla me ha estado recordando lo que no hay todo el puto mes. Lo
que no quita que estuviese deseando perderla de vista. Para el mes de Julio
tengo un cuadro de Botero. Una gorda desnuda con una guitarra tirada en un
sofá. Muy de festival, muy estival y muy de Julio. Creo que para el año que
viene me compro el calendario Pirelli  y
me mareo menos. A la una y media cayó la cervecita que tenía pendiente conmigo
mismo. Brinde y apoyé.  A partir de ahí,
el día comenzó a mejorar.

 

            Primero por
que se llegó Daniel. Estuvimos comiendo, luego una siestecita y, como el
ordenador me lo tengo restringido, me dio por planchar. Ni siquiera me cansé,
cuatro camisas, diez polos algunas camisetas y… reestructuración del salón.
Como tengo pocos muebles, los cambio y parece que hay otra cosa. Creo que le he
cogido el punto al sofá donde está ahora. La tele pierde protagonismo para
dedicárselo a la ventana. El libro de Kirmen se llevó el primer “arreón bueno”
ayer tumbado mirando la luz que entra.

            Dani vuelve
a aparecer, vamos a comprar algunas cosas, seguimos de charla. Hay que ver que
bien me sientan esas charlas. Y luego… la cervecita de las nueve y media con
Irene. Por fin está Irene en Córdoba. Eso si que es para que me alegre el
día.  Eso y que… estamos en Julio. ¡Toma
Verano!

 

            Esto esta escrito esta
mañana, en el trabajo. Ahora estoy en casa, me estoy tomando un whisky. The
Baseballs suenan en Spotify y cuando he visto un nombre en facebook no me ha
dado un vuelco el corazón (no Juan Pablo no era el tuyo, aunque me alegro de
haberlo visto también por ahí).  Después
de unas cuantas zambullidas en la piscina con mis sobris he vuelto a casa en
bañador. Se vive de puta madre en Córdoba. Esta tarde voy a una presentación
que hay en Orive de fotografía. He conocido a una de las fotógrafas esta mañana
y me gusta un montón. Se me hace tarde…

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5 respuestas a Orive

  1. Teresa dijo:

    Pásalo bien, Fran. Igual Julio se presenta incluso bueno.Yo he dado de baja la cuenta de Facebook. Paso de sobresaltos.Ah… te debo unos calcetines. Ya hablaremos.

  2. Francisco J. dijo:

    ¡Julio se va a dar de puta madre! Llevo poco y lo llevo genial. Te cambio los calcetines por una cerve.

  3. Lucía dijo:

    Feliz mes de Julio, Francisco… y entre el ordenador y la plancha… mejor la piscina.

  4. Irene dijo:

    Si, ya he llegado y no pienso parar!!

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