Semana Santa 2010

(Siempre que escribo el año, 20, 10, tengo la sensación de que voy a menos.)

 

   Este año no aparecían. No se que pasaba que llegó la revista
del “Cofrade” y ni di saltos ni comencé a estudiarla como otras veces. Cuando fui a
hacer los pestiños no me animaba. Por cierto vaya mierda de empandillas me salieron. Cogí un poco de comba una
vez que fui solucionando sueños y pesadillas entre las cervezas de La Pérgola,
la búsqueda infructuosa de una alfombrilla para el baño y los atascos de la
Chana. Pero las ganas… seguían sin aparecer. Veía la Semana Santa como algo que
me fuese totalmente ajeno. El esquince me hacía dudar de que estuviese en
condiciones, tampoco me apetecía salir en la procesión, ni ver la Esperanza, ni
siquiera… salir a tomar algo. Inapetente del todo. Así estaba el Viernes de Dolores, llamando a
algunos amigos, sin meterles  prisa, diciéndoles que el sábado estaría en
Córdoba.

   Si usase pijama de franela lo tendría puesto, pero solo llevaba una
camiseta y un pantalón roto. Entonces sonó el teléfono.

        
Fran… estamos en la bodeguilla esperando que salga el Vía
crucis.

Las palabras mágicas las pronunció
Lidia. En mi cabeza un resorte rechinó y comenzó a funcionar algo que no había
encontrado hasta entonces. Cogí la cámara, las llaves y salí corriendo a la
calle. Las cervezas las pagaron ellos por que ni la cartera ni el
tabaco se habían venido conmigo. ¡Que buenas están las tapas en el Mandoble! De
paso hablé con  Marga, tiré alguna foto
al Cristo del barrio y por su puesto besos y abrazos a los sobris. Acababa de
llegar la Semana Santa.

El sábado, después de sesión doble de pereza en la cama, conseguí
levantarme, ir al cajero comprar algunas cosas y para la una, puntual como un…
¡como una mierda! Por que a la una y diez aún no había llegado a la Corredera y
ya me esperaba Concha. ¡Concha! ¡La mujer invisible! Pero cuando apareció Juan
Pablo, sin Olga… ¡Coño! Es que ni lo conocía. Si no llega a abrir la boca y
decir una de esas barbaridades que suelta él ni le echo cuentas. Después
Juanito y Diego se unieron más tarde. Un sábado en la Corredera con los amigos
es algo que debe ser terapéutico. Incluso con niños, que esa es otra, no se por
que me toca a mi siempre estar pendiente de ellos. Pero bueno… los mandé a
sacar fotos a mi futura novia y se entretuvieron bastante. Desde luego me he
encontrado con alguna fotos de tías que están buenísima… Mauro tiene mejor
gusto que Jaime. El caso es que a mi, el sábado, me sentó genial. Excepto el coche
de Juan Pablo, no se que tiene que me puso malo. Llegué vomitando a casa. 

Domingo de Ramos. Me levanté sin resaca. Ya estaba en Semana Santa
y la casa se me venía encima. Tenía que esperar pero preferí hacerlo en la
calle. Sol, un libro, y saludar a todos los vecinos que salían también del
bloque. ¡Pedazo de día! MPepa trae una sonrisa contagiosa que consigue que la
vida sea muy agradable. Así que, en cuanto llegó, salimos a disfrutarla. Por la
noche es difícil que coincida con alguien pero aún había luz, y en Córdoba, luciendo el sol nadie para en su casa. Me encontré con un montón de gente que
llevaba tiempo de no ver. ¡Hasta mi sobrino Isaías estaba en la calle! ¡Viendo
pasos! Yo pensaba que el poco moreno que tenía lo cogía con luz artificial. La
Esperanza está preciosa donde la veas, pero este año tocaba en el Pisto, además
allí la ves dos veces, no es por que vayas colocado de medios, que también, es por que
tienes la portada de San Miguel y San Zoilo al lado y allí, con sus calles estrechas, su incienso, y sus… ¡todo
vamos! Pero la edad no perdona y uno estaba echo leña. Dos cervecitas más en el
Portos con media familia y a acostarse como la cenicienta.

Lunes Santo. ¡Que bien se está en la cama! ¡Costó salir! Pero la
hora de la cerveza no la perdono y pasaba de quedarme en casa. A veces un
poquito de agua no sienta ni mal. no me refiero a la que se bebe, aún no. Y el lunes llovió, lo justo para dejar
preciosa la Corredera, a Córdoba y a esta niña. El Patri sigue teniendo su
encanto cuando te acoplas en la barra, y el O´donahues le dio el punto que le
faltaba al día. Esta vez tuve tiempo hasta para probar los caracoles y ver una
película. Nos quedamos sin procesiones. Al Vía crucis le llovió y las Ánimas,
desde que cayeron las primeras gotas, sabía que tampoco pisaban la calle.

Martes Santo. ¿Me voy? ¿No me voy? En el colegio me dicen indecisa
¿o no? Al final se quedó y se pudo ver alguna proce. La tarde acompañó y entre cervecitas, paseos, y que Córdoba
a veces parece un pueblo chico se dio bien. La Mezquita, el patio de los
naranjos, la puerta del perdón… ahí se acabó la Semana Santa cordobesa. Bonita,
bonita, bonita, pero tocaba algo de jarana. La Amapola y el Peruano se llevaron
parte, pero el Long Rock… ¡joder! Lo del Long Rock no tiene nombre. ¡De puta
madre! Hasta las tantas, para variar.

Miércoles Santo. Se acaba el chollo. A partir de la tarde empieza
la sesión dura de la Semana Santa. Recojo a Rafa y nos vamos Priego.
Procesiones, El Rio. Más procesiones, más calle del Rio. La casa… que no falte. ¡Comida!
Se me olvidaba lo que era eso.

Jueves Santo. Se acabó la pereza en la cama. Todo el mundo de punta
y liguerito. Los niños brincando de un lado a otro, las legañas que no te dejan
abrir bien los ojos pero ya se encarga alguien de darte un toque para que
espabiles. Menos mal que esta vez estamos pocos. Tenemos camas para todos. Las
túnicas decorando los marcos de las puertas, los capiruchos por medio. Yo me
voy a Córdoba que tengo que trabajar. Pero no son las diez y cuarto de la noche y ya estoy
metido en plena bulla viendo la Columna. Más niños, más comida, tute bueno al
salchichón que mañana es vigilia y solo se pueden comer gambas. Y Los Dolores
que se ven de una manera especial en El Aljibe, con dos güisquis y una charla.
Lo de la televisión panorámica con la procesión en casi todos los bares de
Priego tambien está muy bien. A la cama… A Lidia, para bajar del calvario, que la espere rita la
cantaora. Bueno Irene.

Viernes Santo. ¡Ya está aquí, ya llegó! ¿Trinapiña? No, El
Nazareno. Uno no daba con la tecla. La Semana Santa estaba bien pero me faltaba
algo. No daba. No encontraba que fallaba. Lo mismo es que Dani no está este año. Da igual. Sale Jesús y me entra una
congoja. Una historia, un… ¡coño yo que se! Rafalete en el cuello, Irene al
lado con medio penoseo, Mariola en el otro lado y yo con los ojos tontos. ¡Que
no quillo! ¡Que no se que me entra! Después… más calle Rio, otra bulla, otra
más. Rafa dijo que con dos tenía así que en el Bar Reyes se fue con el sector
infantil para seguir la procesión con más pena que gloria. Luego la Peña
Flamenca y de vuelta al Río. Mesones… ¡y por Dios!¨¡Fran! Vete a la casa que si
no sales esta noche hecho unos zorros. Así que a casa. Liguera siesta con
música de fondo de la play y ducha regeneradora. Esta vez sin prisas y a una hora
prudente Mariola y yo nos fumábamos el cigarro en el patio de la capilla.
Después estación penitencial. Hay gente que no sabe aún como es que yo estoy en
este tipo de historias. Yo tampoco. Pero no pienso dejarlo. Eso si… el hombro y
los riñones me dicen durante dos o tres días que me lo replantee.

Sábado Santo. De nuevo para Córdoba. Trabajo por la tarde así que
despedidas. El peque se queda en Priego, muchos besos, muchos tirones de
orejas, este niño la costumbre no la pierde, y un poquito de… ¡oer! Pero bueno…
más se perdió en Cuba. Por la noche, cervecita con Irene y a la casa. Le tenía
ganas.

Domingo… Se acabó. La semana santa
por mucho que nos quieran meter lo importante que es la resurrección, lo del
hijo de Dios y eso… ¡como que no! Ahora toca un mes completo. Muchas cosas
pendiente que no quiero ni plantearme. Gente que voy a tardar en ver y otra que
voy a ver y preferiría no hacerlo. Actividades varias a las que me comprometí
cuando  me veía con ganas y ahora… ahora
toca ser ligeramente responsable. Solo ligeramente, por que en el Long Rock
siguen los conciertos, los puestos de caracoles incitan a sentarse un ratito,
solo uno. Y la bode… jeje. Entra en su apogeo.

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3 respuestas a Semana Santa 2010

  1. vanessa dijo:

    Pues espero que a la bode, al Long Rock o donde sea pueda ir yo contigo!!!!! BEsos

  2. Francisco J. dijo:

    Pues tu fobio ya te ha dicho, que lo escuche ayer, que a ver si te miras el programa de actos.. que hay cosas muy interesantes, pero parece que llevas camino de convertirte en Aracelitana mayor.

  3. vanessa dijo:

    Je, je, je..si…estoy opositando para ello…pero no quiero ver nada de el programa…quiero ir a cantar al Long Rock!!!!!!

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