Insomnio

Amo a una garrapata.
Es una garrapata que
llega al final de la semana,
que se instala en la casa
y que absorbe la energía
desde el televisor.
Que por la noche se mete en mi cama
y corretea hasta arrinconarme.
Una garrapata que
comienza a picar temprano,
exigiendo alimento
y mimos.
Amo a una garrapata,
pero esta noche,
mis sueños estaban lejos,
en una tierra de frutas otoñales,
en una tierra de lunares.
Morfeo no venía,  
yo lo esperaba en la estación, 
el próximo AVE.
La oscuridad no cerraba mis párpados.
Entonces, incrustándome una rodilla
en el costado
y dejando caer su mano
con una sonora bofetada,
encontré el sueño
besando unos dedos de siete años.
 
 
Esto es lo que pasa cuando uno, en vez de dormir, se pone a leer. Salen unas tonterías que despues no sabes si tirar a la basura o colgarlos en un lugar perdido en la infranet. Esta vez, acababa de tirar la basura.
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